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MANIFIESTO de las ONGs del Mediterráneo ante la Cumbre de Johannesburgo 2002
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VI Forum Ambiental del Mediterráneo Barcelona, 30 de noviembre y 1 de diciembre del 2001 10 años después de la Cumbre de Río de
Janeiro de 1992 es necesario analizar la aplicación de las grandes medidas
adoptadas durante la Cumbre, especialmente la Agenda 21 y los grandes convenios
internacionales que se derivan: Cambio climático, Biodiversidad y Lucha contra
la desertificación La cuenca mediterránea no existe como
región para ninguna de las organizaciones internacionales, y por lo tanto no
aparece enlos informes mundiales y regionales que se producen regularmente; tampoco existe en las bases de datos
disponibles. Tan sólo los organismos del Convenio de Barcelona (Convenio de
Naciones Unidas para la protección del Mediterráneo), el PAM y la CMDS,
disponen de un ámbito mediterráneo que permite una aproximación al estado de la
situación de la región. Una rápida mirada a la situación del
Mediterráneo parece revelar que, si bien algunos problemas ambientales están
siendo enfrentados a diferentes niveles y que hay esfuerzos para integrar el
medio ambiente a las estrategias de desarrollo,los problemas de desigualdad y pobreza no sólo no se han reducido
sino que, en muchos casos,parecen
haberse agravado. La dinámica de la globalización y los
intentos de integración económica están, por el momento teniendo efectos
adversos sobre los sectores y las áreas más pobres y menos desarrolladas de la
cuenca mediterránea. A pesar de la evidente mejora en
términos de mayor eficiencia energética en algunas partes de la cuenca y, en
general de una mayor eco-eficiencia, estos avances parecen haber sido más que contrarrestados por las
tendencias dominantes en los sectores de la producción y el consumo empujados a
su vez por la creciente desigualdad, la inestabilidad económica, la expansión
demográfica y los procesos migratorios, los conflictos militares que han
afectado la región particularmente en los Balcanes y el Medio Oriente sin desestimar
los conflictos internos que han afectado otros países. La dinámica de crecimiento económico y
expansión poblacional se ha traducido, obviamente, en mayor consumo de recursos
con la consiguiente mayor generación de residuos, contaminantes y desechos. El
transporte y el turismo han aumentado notablemente empujando el proceso de
crecimiento económico y generando mayores recursos económicos, sin embargo
ambos tienen profundos impactos ambientales aún escasamente evaluados y aún
menos corregidos. La pobreza y la desigualdad siguen siendo una de las
características de la región mediterránea. En el sector productivo si bien en
algunos casos se observa una mayor responsabilidad ambiental del sector
empresarial y la adopción de medidas de gestión ambiental, estas son
relativamente escasas y concentradas en algunos sectores. Más aún la mayor
parte de la adopción de sistemas de gestión ambiental se dan en el ámbito de
las grandes empresas, la mayoría de la pequeña y mediana empresa está aún lejos
de la adopción de sistemas de gestión ambiental. Los mecanismos de control del
cumplimiento de la política y la normativa ambientalson aún extremadamente precarios
y las tareas de vigilancia y monitoreo
están aúnmuy escasamente implementadas. En este sentido un gran avance se ha dado en el Mediterráneo con
el diseño de 135 indicadores de sostenibilidad. Reunidos en Barcelona unos 160
representantes de diferentes sectores sociales, especialmente de las ONGs del
Mediterráneo agrupadas en MED Forum,
Red de ONGs del Mediterráneo para la
Ecología y el Desarrollo sostenible, durante el VI Forum Ambiental del
Mediterráneo, después de analizar los documentos básicos aportados y de amplios
debates, decidimos lanzar el siguiente MANIFIESTO: 1. Constatamos que
las propuestas positivas contenidas en la Agenda 21 aprobada en la Cumbre de
Río de 1992, y las que de ella se derivan, tal como la Agenda MED 21 y las
Agendas 21 nacionales y locales, así como los grandes convenios internacionales
de Naciones Unidas surgidos de la Cumbre de Río, que habían de permitir un
desarrollo sostenible de la región mediterránea no han sido aplicados en su
mayor parte por la ausencia de decisiones políticas, la falta de medidas
concretasy la pobreza de medios
financieros utilizados. Recordamos que la Cumbre de Johannesburgo debe ser una
Conferencia que analice la aplicación y los medios utilizados para conseguir
los principios y las propuestas contenidas en la Agenda 21, y que debe avanzar
nuevas propuestas que permitan un desarrollo sostenible que evite la permanente
degradación del planeta. 2. Afirmamos que la
región mediterránea es una «eco-región» que debe ser tenida en cuenta como tal
y que las aportaciones del Convenio y el «proceso» de Barcelona, firmados en
1975 y 1995, deben ser remarcados y reforzados para que el Mediterráneo pueda
realizar su contribución a los cambios del planeta respecto al desarrollo
sostenible. La Comisión Mediterránea de Desarrollo Sostenible (CMDS) debe ser
reforzada y reconocida por la Comisión de Desarrollo Sostenible como
interlocutor válido para participar en las sesiones y demás actividades de la
CDS. 3. Manifestamos que
la eco-región mediterránea dispone de unas potencialidades para avanzar en la
aplicación de las propuestas de la Agenda 21 y que han sido desarrolladas en la
Agenda MED 21, y que con la existencia del PAM, la CMDS y el proceso
Euromediterráneo, puede contribuir a la puesta en marcha de un desarrollo
sostenible, sobre la base de la fijación de unas prioridades específicamente
mediterráneas: a) El agua. La gestión integrada y sostenible del agua debe ser
reconocida como uno de los grandes retos para la región mediterránea. Es
necesaria una nueva cultura del agua que tenga en cuenta la sostenibilidad del
recurso a la hora de satisfacer las necesidades de consumo doméstico,
industrial, agrícola en convivencia con la necesaria vida para la fauna y la
vegetación de los diferentes ecosistemas. b) La lucha contra la desertificación. Las
afectaciones del cambio climático agravaran el avance de la desertiticación, la
erosión de la capa vegetal de la cuenca mediterránea y la desaparición del
bosque mediterráneo. Debe aplicarse el Programa de Acción Regional previsto en
el Anexo 4 y los Programas Sub-regionales del Anexo 1 y 2 del Convenio y sobre
todo debe dotarse de un mecanismo concreto de financiación para la puesta en
marcha de medidas concretas para combatir la sequía y beneficiar la agricultura
sostenible. c) La gestión integrada del litoral. La presión
ejercida sobre la franja litoral mediterránea, donde en el 17% del territorio
vive el 37% de la población, deben adoptarse programas de acción concretos para
desarrollar las medidas previstas en la Agenda 21. d) El turismo sostenible. La región mediterránea recibe
el 30% del turismo mundial lo que provoca grandes problemas ambientales. Es
necesario adoptar medidas concretas que frenen el turismo intensivo y se avance
en la protección de los recursos naturales y culturales. e) La protección de la biodiversidad. La fuerte
presión demográfica, del turismo y las infraestructuras está haciendo
desaparecer la rica biodiversidad mediterránea. f)
La lucha contra
la contaminación y la sobre-explotación marina. El
Mediterráneo es un mar cerrado que recibe una elevada contaminación terrestre y
marina, que junto a la sobre-explotación de los recursos marinos, exige medidas
urgentes para preservar la rica biodiversidad mediterránea. g) Otros temas: tal como la gestión de los residuos,
la utilización de energías renovables, lucha contra el efecto invernadero, etc. 4. Solicitamos todo
el apoyo posible para las ciudades mediterráneas que configuran una
especificidad mediterránea fundamental para el desarrollo sostenible y para la
convivencia de la región. Programas urbanos de desarrollo sostenible apoyados
por la financiación internacional deberán ser establecidos sobre una base
voluntaria por las administraciones locales, por los representantes de la
sociedad civil y por los Estados, conjuntamente, de una manera contractual;
esto concernirá en particular a los 100 millones de nuevos habitantes urbanos de
la región. 5. Pedimos que,
sobretodo, los medios financieros tal como han sido considerados en la reunión
de Monterrey, en particular, deben constituir, prioritariamente la base de los
esfuerzos a proponer a la Cumbre de Johannesburgo. Muchos de sus componentes
constituyen las bases para un Pacto a nivel del Planeta y permitirán crear en
el Mediterráneo un espacio de solidaridad y de co-desarrollo: a)
Recuperar
rápidamente el nivel de ayuda pública al desarrollo a nivel del 0,7%;
consignar, al respecto, el acuerdo adoptado en Göteborg el 2001 por los Estados
europeos. b) Establecer un fondo común e innovador
para financiar, en parte con las contribuciones nacionales que deben hacerse,
con la financiación de Naciones Unidas, un sistema de gobernancia mundial y de las
acciones de interés publico en las regiones del mundo y, aquí, en el
Mediterráneo. c) Reconvertir los sistemas de recursos,
en particular el de la deuda, por intercambios (Dept. Swaps) para las
operaciones de desarrollo sostenible, para el despliegue de recursos y la
revisión de tasas e impuestos nacionales y locales para cambiarlos por
eco-tasas, en referencia por ejemplo a los principios de "quien contamina,
paga” o de buenas prácticas. 6.
Llamamos a reducir el alto nivel de paro
de los jóvenes, a garantizar la creación de empleo para todas y para todos de
una forma sostenible, para erradicar la pobreza,adoptando las medidas necesarias, tal como: a)
Desarrollar el espíritu y la
capacidad de las PME con la ayuda de las asociaciones de ayuda profesional o de
las asociaciones de empresas; b)
Poner en funcionamiento
servicios, Consejos, redes de información y de promoción para la aplicación de
tecnologías limpias. c)
Apoyar todos los sistemas de
ayuda a la administración y a la gestión participativa, y dar apoyo a los actores
de la economía popular y familiar. d)
Articular iniciativas de
micro-economía con las políticas nacionales. 7. Proponemos que
el proceso euro-mediterráneo y el PAM, trabajen conjuntamente potenciando un
espacio de partenariado y de co-desarrollo: la creación de una zona de libre
cambio debereunir todas las garantías
sociales, económicas y medio ambientales, preservando la identidad de la
mediterraneidad y sus valores. 8. Llamamos a las Redes euro-mediterráneas de la sociedad civil a
comprometerse a reforzar las ONGs y los grupos mayores nacionales a favor de la
aplicación y vigilancia de los Acuerdos euromediterráneos de Asociación.Las Redes de ONGs, y los grupos mayores han
de asociarse en la realización de los PIR (Programas Indicativos Regionales),
así como las ONGs y grupos mayores nacionales deben asociarse en la realización
de losPIN (Programas Indicativos
Nacionales) previstos en el MEDA-II. El Programa MEDA II y los programas e
iniciativas sectoriales como SMAP deben estar dotados suficientemente para
abordar los problemas que tienen que solucionar. 9. Apoyamos el
proyecto de institucionalización del Forum Civil Euromed largamente recomendado
por las instancias gubernamentales y no gubernamentales desde 1995, que podría
ayudar a reagrupar a los grupos mayores de la sociedad civil en vistas de
avanzar en este debate, conjuntamente con el Forum Parlamentario
Euromediterráneo. 10. Pedimos que los
intercambios culturales y profesionales deben ser reforzados en la región entre
los países, ciudades y los centros universitarios y escolares. Los jóvenes
deberían ser los principales beneficiarios. Llamamos a que
la intensificación de los intercambios de jóvenes en el Mediterráneo deberían
repercutir en acciones sobre el terreno ligados a los temas de mejora de la calidad
de vida. Intercambiar para cambiar, reforzar las capacidades locales y las
iniciativas en cada una de las organizaciones, difundir y adaptar las buenas
prácticas. 11. Impulsamos la
revisión de las instituciones sobretodo a diferentes escalas: a) a escala
planetaria,para mejor afirmar la
gobernancia debe incorporarsela
dimensión del desarrollo sostenible en los acuerdos multilaterales, b) a escala de la
región mediterránea, donde las redes de cooperación deberían ser motivadas en
la perspectiva del reforzamiento de las capacidades nacionales y locales, c) En el ámbito de
la participación de personas y de las asociaciones, en el esfuerzo común
incorporando a las legislaciones nacionales el acceso de la información ya la justicia de la sociedad civil y los grupos
mayores, 12. Exigimos que la
sociedad civil esté mejor representada en todas las instancias y organismos
internacionales que intervienen en el Mediterráneo para que sea motor para el
desarrollo sostenible, la creación de un espacio mediterráneo de paz, de
igualdad, de solidaridad y de ejemplo para el mundo. MED Forum |
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