«COOPERACIÓN MEDITERRÁNEA»

 por

Javier Cisneros

Coordinador de Proyectos de Cooperación

MED Forum

 

 

 


«COOPERACIÓN MEDITERRÁNEA»

 

Presentación

 

Introducción a la cooperación en el Mediterráneo

 

1. El «desarrollo sostenible»: el punto de encuentro de la cooperación al desarrollo y el medio ambiente
2. El papel de las ONGs en el contexto internacional
3. Características específicas de la cooperación al desarrollo en el Mediterráneo
            A. Proximidad de los actores: el contexto geográfico

1. El Mediterráneo como una unidad: la eco-región (ecología)
2. El Mediterráneo como frontera norte-sur sur: la desigualdad (economía)
3. Migración y crecimiento demográfico (demografía)

    B. Uno de los actores (el del norte) es la Unión Europea: el contexto político

4. El Partenariado Euromediterráneo
5. Zona de Libre Comercio en el Mediterráneo (MFTZ)

C. Un mar agitado

6. La diversidad cultural
7. Conflictos armados

4. El programa de las ONGs para la «Cooperación Mediterránea»

Bibliografía citada

 


Presentación del programa «Cooperación Mediterránea» de MED Forum

1. Introducción
2. Servicio de información: MED Info
3. Banco de Proyectos

A. Diferentes niveles del servicio y de participación
B. ¿Cómo elaborar los proyectos?
C. Lista de comprobación
D. Ejemplos en acción

4. Construir el concepto «Cooperación Mediterránea»

Bibliografía

 


Presentación

 

En primer lugar, quisiera saludar a todos los asistententes al V Forum Ambiental del Mediterráneo (Barcelona 19 y 20 de noviembre de 1998) y agradecer su presencia a nuestros ilustres invitados. Quiero saludar especialmente a los representantes de las ONGs procedentes de más de 20 países del Mediterráneo que nos acompañan, porque ellas son la razón de ser de este encuentro (transparencia 1).

Uno de los dos objetivos de este V Forum es establecer las bases del programa de «Cooperación Mediterránea» para impulsar un codesarrollo sostenible del conjunto de la cuenca mediterránea. Es decir, ver cuál puede ser el trabajo a realizar por las ONGs impulsoras del desarrollo sostenible en un contexto tan especial como es el mar Mediterráneo. A ello vamos a dedicar las sesiones de esta mañana.

Siguiendo el programa previsto, abriremos las sesiones con una pequeña introducción sobre qué entendemos por «cooperación mediterránea» e intentaremos realizar un pequeño esbozo sobre lo que tiene de específico realizar una tarea tan amplia como la cooperación al desarrollo cuando la circunscribimos al ámbito mediterráneo.

A continuación, seguiremos con la presentación y lanzamiento del programa «Cooperación Mediterránea» de MED Forum, la red de ONGs mediterráneas por la ecología y el desarrollo sostenible, y organizadora de este V Forum Ambiental del Mediterráneo. Este programa pretende, por un lado, ofrecer un servicio a todas las ONGs del Mediterráneo para facilitar su tarea de realización de proyectos de cooperación al desarrollo sostenible y, por otro, crear un punto de encuentro de los diferentes actores que hacen posible los proyectos de cooperación en el Mediterraneo: ONGs, todos los niveles de la Administración, instituciones y organismos internacionales, cualquier tipo de posibles donantes, expertos y técnicos, cooperantes, voluntarios, etc.

Por último, y lo más importante, tenemos el honor de contar para nuestra mesa de debate con un nutrido grupo de personalidades relacionadas de uno u otro modo con la realidad mediterránea que, desde sus diferentes perspectivas, experiencias y conocimientos, nos ayudarán a diseñar el papel que las ONGs pueden desempeñar en la construcción de un Mediterráneo mejor. El debate se estructurará en dos partes. En la primera disfrutaremos de una ronda de breves intervenciones de nuestros invitados y en la seguna parte abriremos el debate a todos los asistentes. Queremos desde ahora agradecer su presencia a nuestros invitados y la amabilidad que nos han prestado al acceder gentilmente a nuestro requerimiento. También queremos expresar el honor que supone poder contar con sus opiniones hoy aquí.

 

 

 

INTRODUCCIÓN A
LA COOPERACIÓN EN EL MEDITERRÁNEO

 

1. El «desarrollo sostenible»: el punto de encuentro de la cooperación al desarrollo y el medio ambiente

 

La primera pregunta que nos podemos plantear es ¿por qué en un Forum Ambiental del Mediterráneo hablamos de cooperación? ¿Por qué las ONGs procedentes del mundo de la ecología nos encontramos hoy discutiendo sobre la cooperación? La respuesta es muy sencilla: el gran reto medioambiental del planeta es conseguir un «desarrollo sostenible» para la humanidad. La clave está en ese concepto de desarrollo sostenible.

El «desarrollo sostenible» defiende la necesidad de que el desarrollo «satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias» (WCED 1987) y es el que ha propiciado el encuentro de dos corrientes de pensamiento en origen diferentes: la que defiende la integridad ecológica del planeta y aquélla que trabaja por el acceso al bienestar de la sociedades subdesarrolladas.

Esas dos corrientes históricamente han tenido trayectorias diferentes (transparencia 3) y podemos considerar la Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAH/UNCED), celebrada en Río de Janeiro (Brasil) en 1992, como el punto de encuentro de ambas en el contexto internacional. La Cumbre de la Tierra de Río supone la intersección de los dos conceptos que dan nombre a la Conferencia: el desarrollo y el medio ambiente. Es aquí donde el concepto de «desarrollo sostenible» vincula de forma definitiva la cuestión ecológica con la cuestión norte-sur.

Podemos encontrar varios hitos en el camino de esta confluencia que culmina en la Cumbre de la Tierra de Río:

- 1966. La ONU crea el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD/UNDP) gracias a la presión de los países subdesarrollados —llamados entonces no-alineados o del tercer mundo, dentro de la lógica de la política de bloques— por construir un nuevo orden económico internacional.

- 1972. La Conferencia sobre Medio Ambiente Humano en Estocolmo (CNUMAH/UNCHE) crea el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA/UNEP): exclusivamente medioambiental.

- 1980. El Informe Brandt desvela la compleja red de interdependencias entre los países del norte y del sur (se abandona la terminología «tercer mundo», propia de la división este-oeste) y propone abandonar conceptos como «asistencia» o «ayuda» en favor de la instauración de nuevas estructuras para el orden económico internacional.

- Informe Brundtland (1987) Nuestro futuro común (Our Common Future). El PNUMA (UNEP) crea en 1983 la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo, presidida por la primera ministra noruega, para realizar este informe. En él se acuña definitivamente el término «desarrollo sostenible» (ya introducido anteriormente por la UICN/IUCN): «El desarrollo sostenible requiere la satisfacción de las necesidades básicas de todos y extiende a todos la oportunidad de satisfacer sus aspiracionnes a una vida mejor» (WCED 1987).

[- Después vendrá la FAO en 1989 intentando integrar las cuestiones medioambientales en el desarrollo: Conferencia sobre Agricultura y Medio Ambiente (Holanda, 1991).]

- 1992. Finalmente, y como resultado del Informe Brundtland, se celebra Conferencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD/UNCED) de 1992 en Río de Janeiro (Brasil). Aquí se acepta universalmente el concepto de desarrollo sostenible.

¿Pero qué entendemos por desarrollo sostenible? El término cuenta con multitud de definiciones.

- Incluso el término «desarrollo» es un concepto poco preciso. Gracias a ello nadie pone en duda que se trate de algo deseable. Por otro lado tiende a confundirse con crecimiento económico aunque afortunadamente esa visión reduccionista se está superando. Durante las décadas de los 60 y 70 se teorizó mucho sobre el desarrollo y sobre el modelo que debían seguir los países subdesarrollados para lograr salir de su precariedad, modelo que casi siempre no tenía nada que ver con el irrepetible proceso histórico que habían sufrido en realidad los denominados países desarrollados. Hoy, frente a la globalización y la progresiva liberalización internacional del comercio, el debate continúa.

- También el concepto de «sostenibilidad» ha provocado un amplio debate. Incluso en un primer momento muchos paíse del sur criticaron que desde el norte se intentara adjetivar como «sostenible» el desarrollo que ellos perseguían: ¿era una nueva trampa para aplazarlo indefinidamente?

Lejos de las discusiones teóricas sobre qué quiere decir «desarrollo» (solo crecimiento económico o además cambios estructurales y qué tipo de cambios estructurales) las ONGDs (Organizaciones No Gubernamentales de Desarrollo) hemos definido claramente cuál debe ser el objetivo prioritario de la cooperación al desarrollo: la erradicación de la pobreza. Tanto el compromiso 20:20 de la Cumbre de Desarrollo Social (Copenhague, 1995), como el documento que fija los objetivos del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE (OECD: Organisation for Economic Co-operation and Development) (OECD 1996), así lo manifiestan.

En cuanto a la sostenibilidad, también la práctica de las ONGs que nos dedicamos al medio ambiente lo ha clarificado: «mejorar la calidad de la vida humana dentro de la capacidad de carga de los ecosistemas que proporcionan soporte a la vida» (IUCN-UNEP-WWF 1991).

Esa confluencia entre medio ambiente y desarrollo, que el concepto de «desarrollo sostenible» consagra, ya la habíamos descubierto las ONGs en la práctica, en el trabajo sobre el terreno, aunque nuestra historia particular como organizaciones tuviera su origen ya fuera en el ámbito de la cooperación, ya fuera en el de la preocupación ecológica. Se trata de la constatación sobre el terreno de que no hay auténtico desarrollo si éste no es sostenible y de que no existe una verdadera defensa del medio ambiente si no se persigue el acceso al bienestar de las comunidades. El tratamiento de la cuestión ambiental y ecológica se ha ido ampliando paulatinamente hasta incluir la problemática norte-sur, mientras que la cooperación al desarrollo ha ido descubriendo la imposibilidad de promover el desarrollo del sur sin pensar un modelo comprometido con el futuro medioambiental del planeta. La aceptación universal del concepto de «desarrollo sostenible» sólo ha venido a demostrar lo acertado de nuestro trabajo.

Sin embargo, esa íntima unión entre desarrollo y medio ambiente todavía no se ha reflejado convenientemente en las instituciones, en los organismos internacionales, en la división interna de las administraciones, en las partidas presupuestarias e incluso en las políticas gubernamentales. Viven todavía en el divorcio. Como mucho se preocupan del impacto medioambiental de los proyectos de desarrollo (EIA: Enviromental Impact Assessment) o buscan un impacto económico positivo en los proyectos medioambientales.

 

Conclusión: La confluencia de desarrollo y medio ambiente se ha producido en dos planos:

- En el plano teórico con la aceptación universal de la necesidad de un «desarrollo sostenible».
- En el plano práctico con la coincidencia sobre el terreno de proyectos de ONGs «de desarrollo» y de ONGs «medioambientalistas» con los mismos objetivos.

La cooperación en el Mediterráneo sólo puede contemplarse desde la perspectiva que genera esta confluencia.

Ahora estamos asistiendo además a la confluencia de un tercer actor en la cooperación internacional además de las ONGs «de desarrollo» y ONGs «medioambientalistas», las ONGs «de defensa de los derechos humanos» (libertades, paz, democracia, minorías, mujer, infancia, etc.): no puede haber auténtico desarrollo sin autonomía individual. Ni el «desarrollo sostenible» de Río ni el «Indice de Desarrollo Humano» (IDH/HDI Human Development Index) del PNUD dan todavía cuenta de esa otra vertiente del desarrollo. Las ONGs, de nuevo, coincidimos sobre el terreno, falta ahora acuñar el concepto teórico que también lo englobe.

 

2. El papel de las ONGs en el contexto internacional

Después de intentar justificar por qué medio ambiente y desarrollo se encuentran indisolublemente unidos, veamos qué retos se plantean a la cooperación al desarrollo, en general, y a la cooperación en el Mediterráneo, en particular.

 

Contexto (transparencia 4): La cooperación al desarrollo se lleva cabo dentro de unas coordenadas que marcan nuestro fin de siglo:

- Universalización de las leyes del mercado. El fin del socialismo real ha supuesto, por un lado, el fin de la estructura bipolar de las relaciones internacionales y, por otro, ha permitido la globalización de la economía con la implantación a nivel planetario de la ley del mercado. Ese triunfo del mercado y sus leyes no ha sido automático ni espontáneo sino que ha venido impulsado por lo que se ha venido en llamar el pensamiento único o, si no se está a gusto con la controvertida etiqueta, por la defensa de las ideas neoliberales.

- Persistencia de la pobreza. A pesar de los que anuncian el inminente «fin de la historia» gracias a la universalización del mercado, de la democarcia y del bienestar, la fractura entre ricos y pobres aumenta. Las bolsas de pobreza en el sur del planeta y en el sur del norte, no sólo persisten, sino que crecen.

- Pérdida de protagonismo de los gobiernos. Los gobiernos, por un lado, y los organismos internacionales intergubernamentales que ellos mismos constituyen, por otro, son cada vez menos los protagonistas principales del desarrollo económico. Pierden su poder en favor del capital privado y de las empresas transnacionales. Todo ello debilita aún más el control democrático de la sociedad sobre los factores que influyen en su desarrollo.

- Consolidación de las ONGs como actores de la sociedad internacional. Su irrupción novedosa hace unos años en el contexto internacional ha dado paso a una presencia sólida e imprescindible. Hemos asistido aun verdadero boom, sobre todo en el norte, de las agrupaciones de ciudadanos preocupadas por mantener una participación activa en la sociedad y sus problemas: asociaciones de todo tipo, ONGs, voluntariado, etc.

La globalización de la economía no parece que vaya a traer por sí sola la erradicación de la pobreza ni la promoción de un desarrollo sostenible. Más bien al contrario. En ese contexto las ONGs debemos seguir trabajando, quizás ahora más que nunca.

Los retos a los que nos enfrentamos las ONGs son (transparencia 5):

- Desarrollar un auténtico partenariado de igual a igual entre norte y sur, superando el mero patrocinio y el dirigismo del que financia, para dar el poder a los que deben ser los protagonistas de su propio desarrollo.

- Aumentar la capacidad (capacity building) de las ONGs del norte y del sur. Profesionalización, intercambio de experiencias, conexión en red, etc.

- No limitarse al trabajo puntual sobre el terreno, sino influir sobre los mecanismos internacionales que provocan la pobreza. Influir en las políticas nacionales e internacionales de desarrollo.

- Promover una ética de la ciudadanía mundial: «La tendencia es a crear lo que un escritor del sur calificó de "coalición transnacional de personas que creen en la justicia social, en la equidad y en la democracia, para influir en el proceso de desarrollo". Con toda seguridad, estas coaliciones estarán formadas por grupos implicados en causas que van desde los derechos humanos hasta el desarrollo medioambiental, desde lo nacional hasta lo internacional. Están construyendo una nueva sociedad para el cambio» (Intermón 1997).

Todo esto es lo que sucede con las ONGs y con la cooperación en el mundo y ¿en cuánto al Mediterráneo?

- Estamos convencidos que la cooperación al desarrollo en el ámbito mediterráneo cuenta con unas características propias, específicas, diferentes, que hacen necesario que la idea genérica de lo que entendemos por cooperación al desarrollo sea matizada.

- Pretendemos crear un concepto teórico: la «cooperación mediterránea». Se trata de una etiqueta, de un lugar común, un tópico, una expresión que cuando sea utilizada todo el mundo sepa que nos estamos refiriendo a esa especial forma de entender la cooperación al desarrollo que exigen las peculiaridades del Mediterráneo.

 

3. Características específicas de la cooperación al desarollo en el Mediterráneo

Veamos qué características (transparencia 6) propias presenta la cooperación en el Mediterráneo. En una primera aproximación saltan a la vista tres aspectos evidentes:

A. La proximidad de los actores: norte y sur están en contacto, mantienen una vecindad geográfica y se distribuyen entre las dos orillas del Mediterráneo.

B. La Unión Europea es uno de esos actores: el mar está dominado por la presencia en el norte de un gran imperio, diferente a todos los anteriores pero igualmente rico y poderoso.

C. Un mar agitado. El Mediterráneo no es un mar en calma: los contrastes y diferencias que alberga provocan tensiones que llegan en ocasiones al conflicto armado.

 

 

A. Proximidad de los actores: el contexto geográfico

Uno de los elementos más específico de la cooperación al desarrollo en el Mediterráneo, y que no se da en la mayoría de los otros casos, es la proximidad geográfica de los actores que intervienen en el proceso (transparencia 7).

La idea de cooperación al desarrollo norte/sur está evolucionando desde la concepción tradicional de flujo unidireccional desde un país desarrollado a un país en vías de desarrollo de recursos financieros, técnicos y humanos que favorecen el autodesarrollo del receptor, hacia una concepción más amplia de «codesarrollo» donde la línea divisoria entre donante y beneficiario no está tan clara.

Pero en culaquier caso siempre intervienen como mínimo dos actores o polos: uno procedente de un país desarrollado y otro de un país en vías de desarrollo. Se trata de una cooperación norte/sur aunque los beneficios sean mutuos.

En el caso mediterráneo estos actores pertenecen a una misma unidad geográfica, están muy próximos en el espacio, comparten una relación de vecindad. Ejemplo: no es lo mismo que una ONG danesa auspicie un servicio de microcréditos en Guatemala o una ONG española construya pozos en la India que una ONG italiana promueva una cooperativa agrícola para jóvenes parados en Albania.

 

Conclusión: Ese factor geográfico provoca una serie de características propias de la cooperación mediterránea, una serie de consecuencias que pasamos a analizar.

 

1. El Mediterráneo como una unidad: la eco-región (ecología)

 

Se cuestiona hoy en día la existencia del Mediterráneo como una unidad o subsistema regional en el contexto de las relaciones internacionales. Desde un punto de vista político, económico o incluso histórico-cultural no se acepta que forme un todo. Las razones que se aducen son las enormes diferencias en su seno:

- económicas,

- entre civilizaciones y religiones, y

- las diferencias políticas entre democracia y sistemas autoritarios.

Es evidente que el Mediterráneo no se comporta como un actor homogéneo ni en la política ni en la economía mundial. No tiene vocación de unidad política ni actúa como un bloque económico.

Tampoco existe como unidad desde el punto de vista teórico en los manuales de geografía económica o geografía política, ni en la mayoría de las oficinas regionales de los organismos internacionales y agencias multilaterales (con algunas excepciones: el PAM/MAP del PNUMA/UNEP, el METAP del BM/WB y del BEI/EIB o el Partenariado Euromediterráneo de la UE). Paul Balta (Balta 1992) ya denunciaba en 1992 la profunda desestructuración del Mediterráneo como un todo. Tanto es así que se producen contradicciones como que la Unión Europa no considere a Croacia un país mediterráneo —está excluida del Partenariado Euromediterráneo— y que, por el contrario, todos los manuales consideren este país como parte integrante de los PECOs (CEE countries) o países del centro y del este de Europa.

Incluso, desde un punto de vista histórico-cultural, se nos acusa de románticos a aquéllos que defendemos una unidad cultural profunda entre los mediterráneos, una forma de entender la vida compartida de Algeciras a Estambul, una auténtica y común filosofía de la vida. Contra ella oponen la evidente diversidad religiosa, idiomática y cilvilizacional que nos separa, que se manifiesta de forma apabullante en fenómenos externos como la arquitectura religiosa o el vestir y en fenómenos más profundos como la consideración social de la mujer.

Sólo desde un enfoque geoestratégico se le contempla como una unidad: es el campo de operaciones de la VI flota de los Estados Unidos. Es decir, es el lugar clave para el abastecimiento y transporte de hidrocarburos para occidente.

Pero existe, además del geoestratégico, otro punto de vista desde el que es incuestionable la unidad del Mediterráneo: el punto de vista medioambiental. Nuestras cuencas hidrográficas desaguan en un mismo mar, disfrutamos de un mismo clima y nuestro paisaje es uno de los más «civilizados» del planeta a causa de una actividad antrópica (del hombre) milenaria. Los problemas y retos medioambientales son comunes a todos los países, y los de un lugar, como en todo ecosistema, afectan al conjunto. Esta es la únidad mediterránea que nadie cuestiona: la ecológica.

[Obviamos, sin embargo, el problema de los límites geográficos precisos del sistema mediterráneo, pero dejamos como ya es habitual el mar de Mármara y el mar Negro fuera.]

Todos los presentes conocemos cuáles son los grandes retos medioambientales del Mediterráneo y de ellos hamos hablado en las sesiones de ayer sobre nuestra Agenda 2000: gestión integrada del agua, gestión integrada de residuos, gestión integrada de las zonas costeras (IMCZ), lucha contra la desertificación, protección de la biodiversidad, turismo sostenible, etc. Y si estamos reunidos aquí reprersentantes de uno a otro extremo del Mediterráneo es porque sabemos quer se trata de problemas compartidos. Somos la prueba evidente de que el Mediterráneo forma una unidad.

De ahí la importancia de las ONGs vinculadas con el medioambiente para estructurar el Mediterráneo como unidad común. Sus problemas son comunes e interrelacionados y los esfuerzos para solucionarlos en un lugar, se convierten en experiencias aplicables en otros.

 

Conclusión: El Mediterráneo constituye una unidad incuestionable desde el punto de vista medioambiental: es una eco-región. ¿Qué consecuencias tiene esto para la cooperación al desarrollo entre los países de la cuenca? Cualquier actuación en el ámbito de cooperación al desarrollo en el Mediterráneo:

- tiene unos efectos sobre el conjunto y sobre los actores de ambos polos de mucho mayor impacto que en un trabajo a "larga distancia",

- hace patente la necesidad de un codesarrollo que supere la concepción unidireccional de la ayuda asistencial que todavía persiste entre actores no pertenecientes al mismo marco geográfico, y

- tiene mucho más presente la sostenibilidad, el impacto medioambiental, porque se comparte y conoce la misma realidad eco-regional.

 

 

2. El Mediterráneo como frontera norte-sur: la desigualdad (economía)

 

El desequilibrio económico y de desarrollo humano que existe en el planeta es, desgraciadamente, la razón de ser de la cooperación al desarrollo.

Por tanto no podemos considerar un rasgo específico y diferenciador de la cooperación mediterránea que se establezca entre polos separados por una injusta división de la riqueza.

El rasgo característico que se deriva de la proximidad geográfica es que esos polos están en íntimo contacto, mantienen una estrecha relación de vecindad. A lo largo de las costas de un mismo mar compartido se distribuyen un norte y un sur económicos que casi coinciden con el norte y sur geográficos.

No contamos, sin embargo, en el Mediterráneo con países de los llamados menos favorecidos o menos desarrollados o menos avanzados (PMA), según un báremo basado exclusivamente en el reparto del PNB (GNP) per cápita. Tampoco hay países de «Indice de Desarrollo Humano» bajo (IDH inferior a 0,500), aunque si medio (de 0,500 a 0,799) según la clasificación del PNUD (informe 1997).

 

Algunos datos sobre las diferencias económicas:

- La relación entre la renta media per cápita en los Estados miembros de la UE y el resto de los países mediterráneos no miembros es de 1 a 20.

- El «Arco latino» (España, Francia e Italia) acumula el 88% del PIB de todo el Mediterráneo con sólo el 42% de su población.

- La Europa mediterránea consume el 80% de toda la energía que se consume en el mar Mediterráneo (un 9% de la mundial).

Pero además existe un fuerte grado de interdependencia:

- dependencia comercial del sur: la UE representa el 40% del total de exportaciones de los países árabes de la zona (en el caso de Túnez alcanza el 79%), que por el contrario sólo representan un 4% del comercio exterior comunitario.

- dependencia energética del norte: los países mediteráneos no miembros de la UE proporcionan el 20% de toda la energia que ésta consume en su conjunto (mayor porcentaje para el «Arco latino»).

La otra situación similar de vecindad norter-sur que nos viene a la mente es la que se produce en la frontera entre Estados Unidos y México, donde el Río Grande separa el norte rico y opulento de la pobreza del sur.

La cooperación norte-sur cuando se produce, como en el caso del Mediterráneo o norteamericano, entre vecinos próximos e interdependientes pierde a menudo su carácter solidario y desinteresado. La motivación para esta cooperación son los intereses del norte de no ver amenazadas sus cotas de bienestar, más que el facilitar el acceso al bienestar de las poblaciones del sur. Así se rompe la inercia del norte a vivir en su dorado aislamiento y se moviliza para responder a lo que entiende como una amenaza.

El planteamiento no es, entonces, la ayuda desinteresada sino la búsqueda de ventajas económicas para el norte:

- Invertir en el sur para aprovechar la ventaja comparativa de una mano de obra más barata (sin tener que llegar al mal llamado dumping social, o ventaja desleal, causado por el nulo o escaso coste en protección social de los trabajadores).

- Liberalizar progresivamente el acceso mutuo a los mercados, aunque el beneficiado acostumbra a ser el norte.

- Crear empleo en el sur para evitar la emigración al norte.

 

3. Migración y crecimiento demográfico (demografía)

Se produce una fuerte tendencia migratoria del sur hacia el norte mediterráneos. Su motivo principal es la desigualdad económica y la proximidad geográfica. Pero hay además otros factores que la favorecen:

- Abrumadora diferencia entre las tasas de fertilidad y crecimiento demográfico de los países del sur y las del norte.

- Envejecimiento del norte (con una pirámide de ploblación invertida) frente a la juventud del sur.

- Imposibilidad de absorción de la demanda laboral del sur: paro y desruralización

- Injusticia del reparto de riqueza en el sur agravada por las políticas de ajuste estructural que favorecen la dualización social.

En los próximos años debido a esos 2 primeros factores se invertirá la superioridad demográfica del norte que necesitará de la población activa del sur. Por ello Sami Naïr habla no de flujo migratorio sino de «interdependencia, de procesos de interacción estructural [poblacional] entre las dos orillas del Mediterráneo» (Naïr 1998a).

Más de 6 millones de personas procedentes de páises mediterráneos no miembros de la UE viven actualmente en Estados de la Unión Europea. Su procedencia es en un 50% de Turquía, en un 22% de Marruecos y en un 12% de Argelia. Sus destinos son preferentemente Alemania (43%) y Francia (32%). Sólo el 38% escoge otro país mediterráneo como destino (incluida Francia). [Podríamos añadir 2 millones de magrebíes naturalizados en Francia.]

 

¿Cómo afecta esto a la cooperación?

En el Mediterráneo el motor a la cooperación o la preocupación por lo que sucede en el sur se pone en marcha al contemplar la inmigración procedente de allí como una amenaza. Una de las tareas fundamentales de las ONGs que estamos comprometidas con el desarrollo sostenible es invertir esa percepción.

La emigración hacia el norte es uno de los factores más importantes de la cooperación al desarrollo si la entendemos en sentido amplio. Si superamos la tradicional concepción de la cooperación como un flujo de «asistencia» del norte hacia el sur, podemos comprobar que la emigración proporciona uno de los mayores empujes al desarrollo además de generar riqueza en el país receptor: «...las transferencias financieras y de mercancías de la inmigración superan con creces en volumen la ayuda bilateral y multilateral a estos países [del sur]. De hecho, con esas transferencias, la inmigración contribuye al desarrollo del país de origen como contribuye al del país de acogida con su trabajo. Es la quintaesencia del codesarrollo» (Naïr 1998). La inmigración debe ser entendida pues como herramienta de desarrollo y no como amenaza.

La cooperación puede utilizar además ese flujo como palanca para el desarrollo en sus países de origen. Hoy el gran reto de muchas ONGs del norte es integrar a los inmigrantes en los proyectos que llevan a cabo en sus países de origen.

Sin embargo la UE ha criminalizado la inmigración. Anualmente 20.000 personas arriban clandestinamente a las costas españolas desde el sur: aproximadamente la mitad son detenidos. La Europa de Schengen es también la «fortaleza europea»: la Europa de los sans papiers.

 

Conclusión: la cooperación en un contexto de flujo migratorio creciente como en el caso mediterráneo no puede estar motivada por un interés proteccionista del norte, sino por una visión amplia de la interdependencia estructural de la demografía de las dos orillas que piense la cooperación al desarrollo como auténtico codesarrollo, justo, sostenible y mutuamente beneficioso.

 

B. Uno de los actores (el del norte) es la Unión Europea: el contexto político

Es el segundo gran rasgo característico del Mediterráneo (transparencia 8): la presencia del gigante comunitario.

Las características de la Unión Europea:

- Forma un bloque económico ya consolidado: unión monetaria.

- Tiene pendiente la decisión de si va a constituirse en una auténtica unidad política.

- Es una de las zonas más ricas del planeta.

- Se trata de una experiencia histórica única: una arquitectura supranacional surgida de la voluntad de los Estados miembros.

- Es un proyecto que, aún contando con países mediterráneos y al margen de la ampliación hacia el este, está liderado y conducido por los Estados del centro y norte de Europa.

Los motivos de la voluntad comunitaria de cooperar con el sur, con su sur en este caso (un sur cercano y, por tanto, amenazador), son motivos interesados, para nada altruistas:

 

a) preventivos: sentir amenazada la seguridad de la «fortaleza europea». Ese sur puede amenazar el bienestar conseguido en el norte a causa de:

- las migraciones,

- la dependencia energética,

- la falta de paz y estabilidad social en el sur y

- la degradación ambiental, a causa del crecimiento económico del sur, del entorno que comparten.

b) prospectivos: construir una amplia región capaz de competir en un mundo con tendencia a la tripolaridad económica.

En ese contexto, sin embargo, se han producido las dos grandes realizaciones de la apertura de la UE al resto del Mediterráneo:

1. el Partenariado Euromediterráneo y

2. la creación de una futura Zona de Libre Comercio en el Mediteráneo (MFTZ: Mediterranean Free Trade Zone).

Pero no olvidemos que una cosa es el Mediterráneo —aunque no sepamos exactamente donde acaba— y otra la asociación o colaboración entre la UE —formada hoy por 15 países de los cuales sólo 4 son mediterráneos— con el resto de los países mediterráneos —pero no todos—. [Algunos de los excluidos como Eslovenia y Croacia, pueden llegar a ser miembros de la UE, pero ¿que sucederá con Libia o Albania?]. Dificílmente una asociación de ese tipo puede tener el Mediterráneo como prioridad u objetivo.

 

4. El Partenariado Euromediterráneo

La Conferencia Euromediterránea de Barcelona de noviembre de 1995 marca un hito en la política de la UE hacia el Mediterráneo. Supone el punto de llegada de una política exterior para el Mediteráneo que cuenta con otros antecedentes:

 

- Se inicia con la «Política Global Mediterránea» impulsada por la Francia de Pompidou en 1972 ante la ampliación de la CEE con el Reino Unido, Irlanda y Dinamarca. Pero a diferencia de los acuerdos de Lomé con las antiguas colonias de los páises ACP (África-Caribe-Pacífico) no se buscan unos acuerdos grupo a grupo —multilateralismo regional—, sino acuerdos bilaterales de la UE con cada país por separado —bimultilateralismo—.

- En los 90, por un lado, la erosión del sistema bipolar tras la caída del muro de Berlín (1989), posibilita la voluntad alemana de apertura al este y Francia busca el reequilibrio comunitario orientándose hacia el Mediterráneo. Por otro lado, la situación del sur del Mediterráneo se está deteriorando con la guerra del Golfo (1990-91) y los conflictos en Argelia. Eso provoca que el interés de los países latinos —a los que ya se ha incorporado España— y el de la Comisión Europea —presidida por Jacques Delors—, coincidan en la necesidad de poner al dia la política comunitaria para el Mediterráneo. El resultado es la «Política Mediterránea Renovada» de 1992 que pretende convertir la cooperación en un auténtico partenariado e ir más allá de cuestiones económicas preocupándose por problemas de seguridad global.

Por tanto, podríamos decir que la política comunitaria hacia el Mediterráneo:

- Es tardía: hemos tenido que esperar 15 años desde la creación de la CEE en 1957 para asistir a sus primeras formulaciones en 1972.

- Estuvo más motivada por factores de equilibrio interno de la CEE, ajenos por completo al Mediterráneo, que por un verdadero interés de la Unión Europea por la región.

La Conferencia Euromediterránea, celebrada en Barcelona durante la presidencia española de la UE, supone un cambio sobre esas iniciativas anteriores. Reúne por primera vez a los 15 ministros de Asuntos Exteriores de la UE y de 12 países del Mediterráneo no comunitarios (Marruecos, Argelia, Túnez , Egipto, Israel, Palestina, Jordania, Siria, Líbano, Chipre, Malta, Turquía) por primera vez en la historia. El encuentro tiene además un carácter simbólico al sentar en la misma mesa a representantes de Siria, Líbano e Israel, cosa que no sucedía desde la Conferencia de Madrid de 1991. No son invitados: Libia, Albania ni las repúblicas ex-yugoslavas. La UE se preocupa por la seguridad europea en un sentido global y se interesa por la estabilidad política y económica en la zona. Para ello pone en marcha el Partenariado Euromediterráneo, como proceso paralelo y simétrico a su política hacia el este de Europa, y apuesta por el desarrollo de un gran bloque comercial.

La Declaración de Barcelona recoge los acuerdos de la Conferencia Euromediterránea de 1995 en tres ámbitos o «cestos»:

- Colaboración política y de seguridad: definición de un espacio común de paz y estabilidad.

- Colaboración económica y financiera: creación de una zona de prosperidad compartida.

- Colaboración en los ámbitos social, cultural y humano: desarrollo de los recursos humanos, fomento de la comprensión entre las culturas y de intercambios entre las sociedades civiles.

Como novedad, la Conferencia Euromediterránea cuenta con la participación de la sociedad civil en el proceso: el Forum Civil Euromed (coordinado por el Institut Català de la Mediterrània), reúne inmediatamente después de la Conferencia a más de 1.000 representantes de los agentes sociales, económicos y culturales, con la intención de llenar de contenido los acuerdos políticos de la conferencia.

El instrumento finaciero que crea la Unión Europea es el MEDA que todos conocemos.

Pero el Partenariado Euromediterráneo no ha consegudo grandes éxitos debido a:

- La contaminación del proceso por el conflicto árabo-israelí.

- El desplazamiento del interés comunitario hacia los PECOs y las antiguas repúblicas soviéticas (CEE & NIS countries: Central and Eastern Europe and Newly Independents States).

- Los intereses contrapuestos de Estados Unidos y la Unión Europea en cuanto a la globalización, en general, y en cuanto al Mediterráneo, en particular.

Prueba de ello es que la Segunda Conferencia Euromediterránea en Malta (mayo 1997) no aprobó la Carta de Seguridad y Estabilidad en el Mediterráneo.

 

Conclusión: Hoy nos podríamos preguntar si existe una voluntad política clara por parte de la Unión Europea y sus Estados miembros de trabajar en favor del Mediterráneo, o si el Partenariado fue un éxito pasajero de la presidencia española de la UE.

 

5. Zona de Libre Comercio en el Mediterráneo (Mediterranean Free Trade Zone: MFTZ)

La Conferencia Euromediterránea de Barcelona y su Declaración (1995) prevén la creación de una Zona de Libre Comercio en el Mediterráneo para el 2010 entre la UE y los 12 miembros delm partenariado como resultado final de los acuerdos bilaterales que se pondrán en marcha. Este multibilateralismo marca la diferencia con otros acuerdos económicos de la UE como los Convenios de Lomé con los países ACP (África, Caribe y Pacífico), basados en un multilateralismo regional.

Ya existían entonces relaciones especiales con Turquía —que en aquellos momentos acepta la tarifa exterior común de la UE— y con Chipre y Malta —que negociaban su adhesión—. Se firmaron nuevos acuerdos, algunos negociados con anterioridad a la Conferencia —Túnez (julio de 1997) e Israel (noviembre de 1997)— y otros posteriores a ella —Marruecos (febrero de 1996), la Autoridad Nacional Palestina (febrero de 1997) y Jordania—. A continuación vendrán acuerdos con Egipto, Líbano, Argelia y Siria.

Se trata de crear una «zona de prosperidad compartida» gracias a la supresión progresiva de las barreras arancelarias y no arancelarias a las importaciones y al incremento de las exportaciones de ciertos productos y servicios con cierta ventaja comparativa. Pero hay que superar muchos retos:

- la diferencias económicas entre la UE y el resto de socios,

- proteccionismo agrícola de la UE,

- la deuda externa y

- la relación bilateral «privilegiada» entre algún Estado miembro de la UE y otros no miembros.

Apostar por la creación de una MFTZ supone la clara voluntad política de los países del sur y del este mediterráneos de apertura a la mundialización de la economía y, por tanto, de someterse al reto de la competitividad con todo lo que conlleva.

Como comentábamos más arriba, la otra experiencia conocida de creación de una zona de libre comercio entre países del norte y del sur es el Tratado de Libre Comercio (TLC = FTA: Free Trade Agreement) entre Canadá, Estados Unidos y México que crea la NAFTA (North American Free Trade Area).

La creación de la MFTZ «puede tener un serio impacto en el desarrollo físico y económico de la región, sus ecositemas y sus recursos naturales» (Bromberg 1998) (transparencia 9). Si se culmina con éxito la creación de esa zona de libre comercio se espera un crecimiento económico del sur y este mediterráneos. Ese crecimiento puede ser pernicioso para el «desarrollo sostenible» de la cuenca:

- El desarrollo industrial tendrá un impacto negativo sobre los ecositemas con un incremento de los sectores contaminantes: ¿podrán absorberlo?

- Aumetará la cantidad de residuos: ¿contará el sur con suficiente capacidad para gestionarlos?

(Resumiendo los dos anteriores: ¿contará el sur con la suficiente aportación de fondos y transferencia tecnológica para alcanzar los estándares medioambientales que se le impongan para armonizar las legislaciones de la zona de libre comercio?)

- Peligro de dumping ecológico (pollution havens): tentación de rebajar la legislación sobre estándares medioambientales para favorecer la deslocalización de industrias del norte hacia el sur y atraer la inversión extranjera y/o orientar la exportación hacia países menos exigentes que la UE.

- Mayor litoralización aún de la actividad económica.

Pero el crecimiento económico previsto también aportará una serie de ventajas:

- La mejora del nivel de vida (que conlleva además un aumento del grado de conciencia medioambiental).

- El aumento de las inversiones extranjeras.

- La transferencia de tecnologías medioambientales.

- El endurecimiento de los estándares legales medioambientales (debido a la armonización de las legislaciones con el norte).

Soluciones:

1. Los temas ambientales deben incorporarse de forma explícita y desde el comienzo en el diseño y puesta en práctica de cualquier negociación orientada a la creación de una zona de libre comercio. Más aún, la temática ambiental debe ser parte integrante de los textos vinculantes de los acuerdos de libre comercio y no constituir, como ha sucedido en el pasado con otras experiencias de áreas de libre comercio (NAFTA), una dimensión accesoria o secundaria que a menudo termina siendo una vía muerta del proceso.

2. La armonización de las legislaciones medioambientales, apesar de la dificultad que entraña al involucrar a tantos Estados, debe llevarse a cabo y no convertirse en un proteccionsimo disfrazado.

3. Las políticas y estrategias de desarrollo deben optar claramente por la sostenibilidad y olvidar los modelos desarrollistas tradicionales.

4. El papel de las ONGs puede ser fundamental para realizar un seguimiento del proceso y participar en él. Para ello es necesario, sin embargo, que en muchos Estados la legislación y voluntad política de los gobiernos promueva ese papel de las ONGs:

1. Facilitar y garantizar el acceso a la información por parte de las ONGs y organizaciones de ciudadanos.

2. Fomentar la realización de un seguimiento externo de las políticas de desarrollo y medio ambiente y de los proyectos por parte de las ONGs.

3. Promover la participación de las ONGs en la elaboración de las políticas y los proyectos.

4. Impulsar la ejecución conjunta de proyectos: financiando proyectos de las ONGs o encargándoles su ejecución.

La creación de una Zona de Libre Comercio en el Mediterráneo es un hito en el camino hacia un auténtico codesarrollo. Supondrá una experiencia única en el mundo de cooperación norte-sur, ya que la disparidad económica entre el norte y el sur mediterráneos es mucho mayor que entre México y sus vecinos del norte. Su éxito o su fracaso tendrá consecuencias más allá de la región mediterránea.

 

 C. Un mar agitado

Hasta ahora hemos insistido en aquello que da unidad y coherencia al Mediterráneo, o en las actuaciones que tienen por objeto dotarlo de más entidad. Pero lo que también salta a la vista es que se trata de un mar de contrastes, enfrentamientos y conflictos. No es un mar en calma.

El tópico vuelve a funcionar una vez más: el Mediterráneo es una mar cuna de civilizaciones y crisol de culturas. Eso quiere decir que ha sido durante siglos escenario de conflictos y enfrentamientos, pero también marco ideal para el comercio y el intercambio.

 

6. La diversidad cultural

El Mediterráneo además de ser una de las líneas de contacto entre el norte y sur económicos del planeta es támbién el punto de encuentro entre el Este y el Oeste. En el contexto de la postguerra fría ya no se trata, es cierto, de la división entre los bloques capitalista y soviético —que no pasaba por aquí, sino por el «telón de acero»—, sino entre la cultura occidental y el resto. Es el lugar de encuentro entre lo que el profesor Samuel Huntington ha resumido tan desafortunadamente con la expresión «The West and the Rest» (Huntington, 1993). En el Mediterráneo, por un lado, existen países que cumplen los estereotipos de la civilización occidental, hija de dos revoluciones, la francesa y la industrial. Pero, por otro lado, existen también países cuya civilización tiene otros orígenes.

En los últimos años polítologos como el profesor de Harvard Samuel Huntington han querido subrayar esa fractura civilizacional del planeta. Huntington divide el mundo en 8 civilizaciones, traza sus fronteras y afirma que las futuras guerras mundiales, si llegan a producirse, lo harán en lugares como nuestro mar, donde civilizacions limítrofes entran en conflicto. Al margen de la arbitrariedad de sus divisiones y lo simplificador de sus planteamientos, las teorías de Huntington y otros no disimulan ser una justificación ad hoc de la política exterior de los Estados Unidos. La primera potencia del planeta sigue tanteando cuál deber ser el discurso que justifique su actuación exterior, pero mientras tanto le basta con «satanizar» desde los medios de comunicación de masas y desde las cátedrasa sus enemigos.

No compartimos las tesis de Huntington. No vamos a negar la existencia de diferentes civilizaciones en las costas del Mediterráneo y su enfrentamiento en diferentes conflictos armados en la cuenca. Pero, si en algún lugar del planeta se puede establecer el diálogo intercultural, es en el Mediterráneo. Somo hijos de guereros e invasores, pero también de comerciantes y filósofos. Milenios de convivencia alrededor del mismo mar han provocado enfrentamientos y guerras pero también intercambios mercantiles y culturales. Es cierto que en el Mediterráneo conviven diferentes culturas y que sus relaciones no son armoniosas, como en muchas ocasiones a lo largo de nuestra historia común. Pero también es el Mediterráneo el que ha dado mayores ejemplos de respetuosa y pacífica convivencia. Las ONGs que estamos hoy aquí reunidas somos la prueba: más allá —o más acá— de los conflictos que pueden enfrentar a nuestros Estados o gobiernos demostramos la voluntad y capacidad de la sociedad civil mediterránea no sólo de entendimiento sino de un trabajo conjunto.

Yo me siento mediterráneo y sé que soy occidental, pero me siento mucho más capaz que el resto de occidentales —sobre todo, de los de más al norte y de aquéllos que piensan como el profesor Huntington— para aceptar y respetar que otros grupos humanos busquen articularse política y socialmente fuera de las coordenadas impuestas por occidente, sin que eso suponga que estén equivocados o atrasados y sin que se conviertan en una amenaza a mi «occidentalidad». Aún a riesgo de ser acusado de romántico creo firmememnte en la existencia de un poso, de una herencia cultural compartida, que convierte el Mediterráneo no sólo en un clima, un paisaje o una gastronomía, sino en una forma de entender la vida.

Esa «mediterraneidad» es, desde mi punto de vista, el arma para hacer frente al reto de construir una convivencia pacífica entre todos los pueblos de nuestro mar. El mundo necesita que ganemos esa partida.

[Si tengo que elegir entre ser un occidental etnocéntrico y beligerante y ser un mediterráneo intercultural y pacífico, me quedo con lo segundo y «reniego» de mi occidentalidad.]

Lo que sí existe desafortunadamente en el Mediterráneo es una fractura democrática: la existencia de regímenes no democráticos es una realidad que nadie discute; regímenes autoritarios, con un precario respeto a los derechos humanos, carentes de derechos políticos, irrespetuosos con sus ciudadanos y sus organizaciones de base, etc.

 

Conclusión: las diferencias culturales en el Mediterráneo son una realidad, pero para llevar a cabo una auténtica cooperación al codesarrollo no debemos dejarnos embaucar por la instrumentalización política que se hace de estas diferencias.

 

 7. Conflictos armados

 

La cooperación al desarrollo se suele llevar a cabo en lugares conflictivos. La amenaza de un futuro conflicto armado o la resaca de uno pasado, acostumbran ser el marco habitual de muchos proyectos. También lo es que la cooperación norte-sur quede ensombrecida por la memoria de la colonización y la persistencia de reticencias de antiguas colonias a la cooperación de antiguos colonizadores.

¿Qué tiene, pues, de particular que la cooperación en el Mediterráneo se enmarque en muchas ocasiones sobre un paisaje de conflicto manifiesto o latente? Única y exclusivamente la naturaleza y origen de esos conflictos (transparencia 11).

 

Según el experto Paul Balta (Balta 1997) podemos clasificar los conflictos del Mediterráneo en dos grandes grupos: los conflictos herencia de un largo pasado y los conflictos propios de la situación de la segunda mitad del siglo XX.

 

Los conflictos herencia del pasado tienen su origen en que el Mediterráneo es la cuna de las tres religiones monoteístas reveladas:

1. El conflicto árabo-israelí.

2. Los enfrentamientos en la ex Yugoslavia: serbios ortodoxos, croatas católicos y musulmanes bosnios.

3. Conflictos étnnico-religiosos:

- Enfrentamiento entre griegos y turcos en Chipre.

- La cuestión armenia.

Otros conflictos tienen un origen más reciente, en la segunta mitad de este siglo:

4. Conflictos territoriales fronterizos fruto de la descolonización:

- Magreb: Argelia-Túnez, Argelia-Marruecos, etc.

- Sáhara Occidental.

- Egipto-Sudán.

- Siria sobre Alejandreta y Líbano.

- Palestina

5. Conflicto entre comunidades apoyadas por diferentes potencias regionales: Líbano es el caso emblemático.

6. Conflictos con las minorías:

- Pais Vasco.

- Córcega.

- Kosovo.

- Kurdos.

- Bereberes.

- Silencioso éxodo de los cristianos de Oriente: Jerusalén, Egipto, etc.

7. Instrumentalización del Islam con fines políticos: provoca conflictos con grupos armados en:

- Argelia.

- Egipto.

- Libia.

- Palestina.

- Siria (se ha llegado a un acuerdo).

Y dentro de la tipología establecida por Paul Balta, nos atrevemos a establecer dentro de este grupo de conflictos de origen reciente, un tercer grupo de conflictos, o mejor, de causas de conflictos:

8. Enfrentamiento internos entre regímenes autoritarios y los defensores de los derechos humanos.

9. Desequilibrio económico entre el norte y el sur.

10. Flujo migratorio hacia el norte (percibido por el norte como una amenaza: xenofobia asociada).

11. Control sobre el agua (ya se ha producido en los Altos del Golán).

12. Dependencia energética del norte : hidrocarburos y gasoductos.

13. Rivalidad estratégica Europa-EE.UU. en el Mediterráneo (mando sur de la NATO).

Unos conflictos son exclusivamente mediterráneos: 1. Conflicto árabo-israelí, 2. Ex Yugoslavia, 7. Instrumentalización política del Islam (aunque también ocurre en otras regiones) y 13. Rivalidad estratégica Europa-EE.UU.

Otros, siendo propios de las condiciones del Mediterráneo se pueden dar en otros lugares que reúnan las mismas características en cuanto a los recursos naturales: 11. Control sobre el agua y 12. Dependencia energética del norte : hidrocarburos y gasoductos.

Otros son compartidos con otras áreas de contacto entre norte y sur (como México-EE.UU.): 9. Conflicto norte-sur y 10. Flujo migratorio.

 

 4. El programa de las ONGs para la «Cooperación Mediterránea»

Hemos hablado de los condicionantes ecológicos, económicos, políticos, demográficos, civilizacionales, bélicos, etc. del ámbito mediterráneo. Y los hemos agrupado alrededor de las que nos parecían las tres características a tener en cuenta para llevar a cabo tareas de cooperación en el en el Mediterráneo:

A. La proximidad de los actores: en el Mediterráneo el norte y el sur están en contacto.

B. La Unión Europea es uno de esos actores.

C. El Mediterráneo es un mar agitado.

Ese contexto dibuja los principales problemas del Mediterráneo (transparencia 12) ¿Cuáles son esos problemas? A pesar de que se trate de una simplificación excesiva, los podríamos agrupar en tres bloques:

1. Desigualdad económica: desiguales niveles de desarrollo en las dos orillas y los problemas asociados (flujos migratorios, dependencia comercial del sur, dependencia energética del norte, etc.)

2. Problemas ecológicos.La sostenibilidad de la cuenca está amenazada.

3. Conflictos armados.

En ese marco, con esos condicionantes y con ese problemas, hemos de llevar a cabo nuestra tarea las ONGs mediterráneas: con esos mimbres hemos de construir nuestro cesto. ¿Es posible un trabajo de cooperación en ese contexto? ¿Es posible llevar a cabo una «Cooperación Mediterránea»? Creemos que la cooperación en el Mediterráneo, precisamente, es trabajar conjuntamente para resolver los problemas comunes del Mediterráneo. Eso significa trabajar por un auténtico «desarrollo sostenible» del Mediterráneo, es decir, mejorar la calidad de vida de sus habitantes en un marco de sostenibilidad y de paz.

¿Qué podemos hacer las ONGs del Mediterráneo? Y ¿qué tendrá de específico frente a la cooperación en otros lugares? Todas estas características que hemos venido analizando confluyen en el Mediterráneo y hacen que la cooperación aquí no pueda ser exactamente igual a la cooperación al desarrollo sostenible que se lleva a cabo en otros lugares del planeta. Normalmente la cooperación no se da entre vecinos —excepto en el caso análogo de la NAFTA—, tampoco uno de ellos suele ser un gigante como la Union Europea, ni se trata de una zona salpicada por conflictos que a menudo tienen raíces seculares.

¿Qué podemos hacer las ONGs del Mediterráneo? (transparencia 13)

1. Impulsar el codesarrollo. Los problemas del Mediterráneo son comunes a todos los países ribereños, porque todos sufren, de una manera u otra, sus consecuencias. La «Cooperación Mediterránea» pretende un trabajo conjunto para solucionar esos problemas comunes del Mediterráneo. Y aquí «comunes» es la palabra clave, porque se trata de problemas compartidos. Eso provoca que la «Cooperación Mediteránea» vaya mucho más allá de una «ayuda» o «asistencia» desde los países desarrollados a los países en vías de desarrollo. Se trata de un auténtico codesarrollo, donde el beneficio y las aportaciones proceden de ambos polos. En ese sentido el Mediterráneo es un lugar privilegiado para mostrárnoslo. Es cierto que en muchas ocasiones las motivaciones del norte desarrollado para iniciar esa cooperación son exclusivamente egoistas —se impulsa el desarrollo económico del sur para garantizar la seguridad del norte— pero ya es un comienzo. Las ONGs mediterráneas hemos de demostrar que el codesarrollo, el auténtico partenariado, es posible.

2. Defender un desarrollo sostenible. Promover la desaparición del divorcio entre medio ambiente y desarrollo que se produce todavía en las administraciones y en otras instituciones. No hay auténtico desarrollo si éste no es sostenible y no hay defensa del medio ambiente posible si no se persigue el acceso al bienestar de las comunidades.Ese deber ser el objetivo que guíe la construcción de una Zona de Libre Comercio en el Mediterráneo. El Mediterráneo forma un todo desde el punto de vista ecológico, donde los problemas son comunes y compartidos. Eso significa que el medio ambiente y su protección pueden ser uno de los principales motores de «mediterraneidad».

3. Impulsar el diálogo civilizacional. Las ONGs y sus redes ponen en contacto a las sociedades civiles de Estados y tradiciones diferentes. El diálogo entre culturas y el respeto a la diferencia son las constantes del trabajo diario de las ONGs que nos dedicamos a la cooperación internacional. Somos un buen ejemplo de cómo construir un Mediterráneo plural e integrador.

4. Construir la paz. Esa misma tarea de poner en contacto a las sociedads civiles se realiza a veces en condiciones muy adversas, por encima, o por debajo, de los conflictos que enfrentan a los Estados. Entre las ONGs presentes hoy aquí hay buenos ejemplos de esa tarea. Se trata de nuestra aportación a la construcción de una paz duradera. La gran ventaja es la independencia de la sociedad civil respecto a las manipulaciones estratégicas en las que a menudo se hallan atrapados los gobiernos. Las ONGs estamos dialogando allí donde los gobiernos no se hablan. Somos un motivo de esperanza para la paz.

5. Fortalecer la sociedad civil y, especialmente, a las ONGs del sur y este mediterráneos.Si una sociedad civil rica, con ONGs fuertes y con vocación regional, puede proporcionar tantas ventajas, un objetivo claro de las ONGs mediterráneas debe ser fortalecer esa sociedad civil. Por desgracia el grado de desarrollo de organizaciones de ciudadanos es también muy desigual. El tejido asociativo en los países mediterráneos en vías de desarrollo es a menudo débil y su sociedad civil se halla desetructurada. Esta situación no es ajena a la situación política y de libertades de cada Estado. Cualquier proyecto de cooperación en el Mediterráneo, además del objetivo concreto de su actuación, debe tener como objetivo paralelo reforzar la capacidad (capacity building) de las ONGs que participen en él. Es prioritario que la cooperación en el Mediterráneo se utilice para capacitar y reforzar las capacidades de las ONGs de los países que más lo necesitan.

6. Democratización. El desarrollo sostenible es imposible sin la participación ciudadana, sin una sociedad civil rica. El gran obstáculo para conseguirla es el marco legal y de medidas políticas de cada Estado. Por eso las ONGs nacionales y también las redes regionales de ONGs deben presionar a los gobiernos para conseguir marcos jurídicos que promuevan la participación ciudadana y el asociacionismo cívico. Los regímenes autoritarios son el peor marco para promover un desarrollo sostenible.

7. Construir el concepto de «Cooperació Mediterránea». [Volveremos a hablar de ello cuando presentemos el programa de MED Forum pero déjenme que les avance algo]. Las ONGs del Mediterráneo tenemos la obligación de explicar las características diferenciadoras de la cooperación al desarrollo sostenible en nuestra región. Debemos, en primer lugar, reconstruir el concepto de «mediterraneidad». Hay más cosas que nos unen que las que nos separan. Pero nadie parece entenderlo. Nosotros somos el Mediterráneo. Demostremos que el Mediterráneo existe y que tiene algo que decir sobre cómo afrontar los retos de desarrollo humano sobre el planeta y sobre la convivencia pacífica entre pueblos y culturas. Nuestra situación geográfica es privilegiada: punto de contacto entre culturas y diferentes niveles de desarrollo. La «Cooperación Mediterránea» transciende por ello su cometido. Si tenemos éxito lo que habremos conseguido será un espacio de solidaridad único en el planeta, que puede convertirse en un modelo universal de cómo afrontar el reto del desarrollo de los países menos desarrollados y el desafío del diálogo entre culturas basado en la solidaridad. Las ONGs del Mediterráneo tenemos que explicar a nuestros posibles donantes que cuando pedimos dinero para salvar las focas monje o para crear empleo para los jóvenes parados de los oasis, no estamos únicamente consiguiendo esos objetivos, sino que estamos construyendo un espacio geográfico de solidaridad único en el planeta. La humanidad necesita que el Mediterráneo, una vez más, vuelva a hacer Historia con mayúsculas.

 

Bibliografía citada

Balta, Paul (1992) y otros; La Mediterranée réinventée, realités et espoirs de la coopération, La Découverte, París.

Balta, Paul (1997); «La Mediterranée en tant que zone de conflits», en Afers Internacional nº 37, septiembre, monógrafico sobre Estabilidad y conflictos en el Mediterráneo, CIDOB, Barcelona.

Bromberg, Gidon (1998); «Enviromental Impacts in Other Free Trade Zones. The Case of NAFTA» en Sustainable Mediterranean nº8, enero, EEB, Bruselas.

Huntington, Samuel P. (1993); «The Clash of civilizations» en Foreign Affairs, verano 1993.

IUCN-UNEP-WWF (1991); Caring for the Earth, Gland.

Intermón (1997); La realidad de la ayuda 1997, Intermón, Barcelona. La cita es de Mamadou Lamine Thiam, The role of African NGOs in Africa's sustainable development.

Naïr, Sami (1998a) «Hacia una nueva gestión de los flujos migratorios» en El País del 12 de agosto, Madrid.

Naïr, Sami (1998b) Las heridas abiertas, El País-Aguilar, Madrid.

Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD), 1996, Shaping the 21th Century: The Contribution of Development Cooperation, París.

World Commission on Environment and Development (WCED), 1987, Our Common Future, Oxford University Press, Cambridge.

 

 

 

PRESENTACIÓN DEL PROGRAMA

«COOPERACIÓN MEDITERRÁNEA»

DE MED FORUM

 

 

1. Introducción (transparencia 14)

 

Desde su creación, MED Forum se comprometió a trabajar por el «desarrollo sostenible» —tal como lo hemos definido— com lugar de confluencia de las cuestiones medioambientales y la necesidad de desarrollo de los pueblos (transparencia 15).

 

Dos son las causas:

 

1. Uno de sus ejes de actuación es la cooperación al desarrollo. Así lo expresan sus documentos funadacionales:

a) En su denominación: el nombre completo de la red es «MED Forum, la red de ONGs del Mediterráneo por la Ecología y el Desarrollo Sostenible»

b) En su Carta Fundacional: «(...) en un contexto caracterizado por profundos desequilibrios y desigualdades (...) [con] Un sur y un este con graves problemas de desarrollo y de pobreza que lleva también a una situación insostenible para sus poblaciones (...) Las ONGs que trabajamos en la defensa y protección del medio ambiente queremos contribuir a hacer del Mediterráneo un mar de convivencia y cooperación (...)».

c) En sus Estatutos: art. 6 «La Red se propone asumir las siguientes funciones: (...) - Realizar programas de cooperación al desarrollo sostenible, con un gran contenido social y de preservación del entorno. (...) - Contribuir a la lucha contra la pobreza (...)».

2. La composición actual de la red (transparencia 16): MED Forum reúne ONGs de las dos orillas del Mediterráneo. La mayoría de sus miembros no son europeos. Es una auténtica red mediterránea. No se trata, como sucede con otras redes, de una red con origen europeo que ha establecido vínculos con ONGs del sur y este mediterráneos. Desde su origen, MED Forum es una red que agrupa, al mismo nivel, ONGs de todos los países de la cuenca. Es, por tanto, un foro ideal de encuentro norte-sur. Aunque no apareciera en sus estatutos, ni fuera uno de sus objetivos principales, la red no podría ser ajena a la desigualdad que separa los países de donde proceden sus miembros.

Por estos motivos, al margen de los otros objetivos fundamentales de la red —como son representar la voz del Mediterráneo en encuentros y organismos internacionales—, MED Forum quiere hacer posible la cooperación al desarrollo sostenible entre los países del Mediterráneo (transparencia 17).

 

Para ello MED Forum lanza su Programa de «Cooperación Mediteránea». Su objetivo: promover la realización de proyectos para un desarrollo sostenible del Mediterráneo.

 

El programa consiste básicamente en dos servicios que MED Forum ofrece a los miembros de la red:

 

1. Un servicio de información: MED Info.

Objetivos:

- Proporcionar acceso a la información existente.

- Facilitar el intercambio de información entre las ONGs miembros.

- Elaborar y actualizar permanentemente informaciones útiles.

- Difundir esas informaciones en el seno de la red.

2. Un servicio de proyectos: Banco de Proyectos.

Objetivo:

Proporcionar viabilidad técnica y financiera a los proyectos de las ONGs miembros o a los de la propia red.

 

 

2. Servicio de información: MED Info

 

La información es fundamental para constituir una red desde dos puntos de vista :

 

1. Intercambio de información entre los miembros.

2. Ofrecer un servicio de información especializado a los miembros.

Los modernos sistemas electrónicos de comunicación facilitan mucho la tarea. Pero el uso de esos sistemas por los miembros de nuestra red no es todavía mayoritario.

Sólo la mitad de las ONGs miembros de MED Forum tienen correo electrónico. Otro dato significativo es que de la mitad de miembros que carecen de correo electrónico el 75% es de países del sur o del este mediterráneos.

MED Info se propone tres objetivos (transparencia 18):

A. Proporcionar el acceso a la información existente y facilitar el intercambio de información y de experiencias entre las ONGs miembros de la red mediante la implantación del correo electrónico. Eso quiere decir dotar de medios técnicos y facilitar la formación de los recursos humanos necesarios.

B. Elaborar información especializada para las ONGs del Mediteráneo y mantenerla continuamente actualizada, gracias a la creación de un servicio de información.

C. Difundir esa información a través de los modernos sistemas electrónicos de comunicación.

Las tareas a realizar son (transparencia 19):

1. Implantar el uso del correo electrónico:

- dotar de medios materiales.

- formación de medios humanos.

2. Creación de un servicio de información (medios humanos).

3. Publicación electrónica:

- Confeccionar una versión electrónica de la actual revista: MED Forum. Ecology and Sustainable Development (9 números) (transparencia 20).

- Ya existe un pequeño boletín electrónico: MED Info Newsletter (1 número).

- Ampliar ese boletín electrónico.

4. Página WEB:

- Ya existe actualmente una página WEB de MED Forum (transparencia 21).

- Se trata de ampliarla mediante:

. un forum electrónico: sistema de debate escrito en tiempo diferido (bulletin board system).

. un sistema chat: multiconversación por escrito en tiempo real.

. links: conexiones con otras páginas web de otras ONGs, organismos, etc.

. conexión a la base de datos y al archivo documental que se crearán.

- Mantenerla continuamente actualizada.

5. Sistema de videoconferencias: para facilitar la participación y la realización de reuniones internacionales.

Además en le marco del objetivo B se pretende que el servicio de información lleve a cabo dos tareas de mayor calado:

6. Creación de una base de datos: un directorio de organizaciones internacionales y comunitarias, instituciones financieras, programas internacionales y comunitarios, acuerdos internacionales, ONGs etc. relacionados con el ámbito mediterráneo. El objetivo es saber quién hace qué en el Mediterráneo en el ámbito de la ecología y el desarrollo sostenible y poder orientarse en el laberinto. El proyecto incluye la creación de 6 directorios específicos:

1. Organizaciones del ámbito de Naciones Unidas.

2. Tratados multilaterales.

3. Organismos y programas intergubernamentales.

4. Instituciones financieras.

5. Organizaciones No Gubernamentales (ecología y desarrollo).

6. Unión Europea.

7. Creación de un fondo documental con los textos íntegros de documentos oficiales de importancia para el Mediterráneo: tratados, legislación, reuniones, etc.

Las tareas 2, 3 y 4 ya están en marcha. Para las tareas 1, 5, 6 y 7 estamos buscando financiación.

 

 3. Banco de Proyectos

A. Diferentes niveles del servicio y de participación

Es la parte fundamental del Programa de «Cooperación Mediterránea» de MED Forum y el que tendrá resultados más directos sobre la realización de proyectos.

Se trata de un servicio a las ONGs miembros de MED Forum que puede alcanzar diferentes niveles (transparencia 22):

1. Asesoramiento (transparencia 23):

- Información sobre posibles fuentes de financiación.

- Información y contacto con expertos pertenecientes a la red MED Forum.

- Asesoramiento técnico:

.Formal: adaptación de los proyectos a los requisitos formales de los diferentes programas de financiación

.Contenidos: asesoramiento técnico.

2. Apoyo y seguimiento (transparencia 24):

- Apoyar las solicitudes de financiación ante los organismos donantes.

- Búsqueda de socios.

- Búsqueda de financiación.

- Tramitación de solicitudes antes las organizaciones financiadoras.

- Seguimiento de las solicitudes.

- Pequeñas ayudas económicas para la identificación y formulación de proyectos.

3. Diseño y realización de proyectos (transparencia 25):

- Proyectos propuestos por las ONGs miembros: el Banco de Proyectos colabora como socio en el proyecto de la ONG.

- Proyectos propuestos por MED Forum: el Banco de Proyectos lidera el proyecto y cuenta con la colaboración como socios de las ONGs miembros.

Éstos serían los tres diferentes niveles de servicio que puede ofrecer el Banco de Proyectos a las ONGs miembros. Eso significa que, según los casos, variará el grado de participación de MED Forum en los proyectos de las ONGs miembros.

Los diferentes grados de participación de MED Forum pueden ser (transparencia 26):

0. Una o varias ONGs miembros diseñan y ejecutan un proyecto sin la participación de la red.

1. Asesoramiento de MED Forum a las ONGs miembros en sus proyectos.

2. Apoyo de MED Forum al proyecto de una o varias ONGs miembros (cobertura).

3. Pequeñas ayudas financieras de MED Forum en la fase de identificación y formulación de proyectos de las ONGs miembros.

4. Diseño y ejecución conjunta de un proyecto presentado por una o varias ONGs miembro. MED Forum actúa como un socio más del proyecto.

5. A propuesta de una o varias ONGs miembros, MED Forum diseña un proyecto para ejecutarlo conjuntamente.

6. MED Forum diseña sus propios proyectos (por mandato del Comité Ejecutivo o de la Secretaría General al Banco de Proyectos) y busca la colaboración de una o varias ONGs de la red para ejecutarlo conjuntamente.

En nuestra opinión los grados ideales de participación del Banco de Proyectos en los proyectos de las ONGs miembros de la red son el 4 y el 5, es decir, aquellos en los que las ONGs miembros hacen propuestas de proyectos y los ejecutan y/o diseñan conjuntamente con el Banco de Proyectos.

Evidentemente los otros grados de participación también son tarea del Banco de Proyectos y están pensados bien como un servicio a los miembros (1, 2 y 3), bien como una forma de fomentar desde la red el trabajo conjunto de ONGs de diferentes países (6).

 

Importancia de la información sobre los proyectos de las ONGs miembro

El Banco de Proyectos pretende ser una ayuda a los miembros de MED Forum, pero si no necesitáis la ayuda del Banco de Proyectos de MED Forum para el diseño y ejecución de vuestros proyectos, los miembros de MED Forum si que necesitamos de vuestra ayuda. Aunque la red no participe de ninguna manera en vuestros proyectos es bueno que nos facilitéis información sobre ellos. Es bueno para las ONGs saber qué hacen otras ONGs de otros países interesadas en los mismos temas: eso puede servirles como ejemplo o sugerirles nuevas ideas, fomentar intercambios o incluso propiciar futuros proyectos conjuntos. Por eso queremos desde el Banco de Proyectos animar a todas las ONGs de MED Forum a que nos envíen información sobre los proyectos que lleven a cabo aunque no necesiten de nuestra ayuda. Al contrario, sus experiencias pueden servirnos para mejorar el servicio que damos a otros miembros de la red. Por favor, enviarnos vuestros proyectos o los resultados obtenidos. A través de MED Info intentaremos darles la difusión adecuada entre los miembros de MED Forum.

Importancia de la difusión de MED Forum

La mayoría de nosotros llevamos a cabo proyectos para un desarrollo sostenible del Mediterráneo. Cada una de nuestras organizaciones dedica una parte importante de sus medios humanos, materiales y financieros a realizar estos proyectos. Pero no hemos sabido explicar al público en general y, sobre todo, a los posibles donantes, que nuestros proyectos, limitados en el tiempo y en el espacio, tienen un objetivo común mucho más amplio: el Mediterráneo. Evidentemente, es muy importante que en los proyectos en los que participa MED Forum todo el mundo sepa que se trata de proyectos que tienen el Mediterráneo como objetivo. Esto se hará patente con la presencia del logotipo de la red en todos los materiales de difusión. Con eso conseguiremos dos objetivos:

1. Fortalecer MED Forum. Cuantos más y mejores proyectos, actividades, reuniones, publicaciones, etc. aparezcan en el Mediterráneo con la participación de MED Forum, más fuerza y credibilidad ganará nuestra red como portavoz de nuestras ONGs y mejor tarea podrá realizar en conseguir fondos para nuestros proyectos.

2. Fortalecer la actividad de nuestras ONGs miembro. Los proyectos de las ONGs miembro disfrutarán del prestigio de desarrollarse bajo la etiqueta de una red internacional de ONGs con 77 miembros de 24 países. Eso dará credibilidad y un alcance mediterráneo a su proyecto.

Por eso sería conveniente que, incluso en aquellos proyectos en los que no ha participado directamente el Banco de Proyectos de MED Forum, se hiciera constar también la pertenencia a MED Forum de las ONGs involucradas.

 

 B. ¿Cómo elaborar los proyectos?

La herramienta de gestión de proyectos más extendida para la planificación, ejecución y evaluación de proyectos es el Enfoque del Marco Lógico (EML). (ver el último apartado dedicado a bibliografía al final).

Ha sido siguiendo este modelo como hemos confeccionado el que será el procedimiento estándar de diseño de proyectos del Banco de Proyectos de Med Forum (transparencia 27).

La propuesta del proyecto puede venir de una ONG miembro o del propio Banco de Proyectos. En los dos casos hemos dividido el proceso de diseño del proyecto en 5 etapas.

 

1. Identificación. La primera etapa es la identificación del proyecto y consiste en la formulación de la propuesta inicial del proyecto:

- la justifiación del proyecto: el problema que quiere solucionar (contexto) y los efectos que se esperan conseguir con el proyecto.

- la descripción de los grupos beneficiarios potenciales.

- la enumeración de los factores externos o supuestos: las condiciones necesarias para el éxito del proyecto pero que quedan fuera de su control.

- la comprobación de que el proyecto coincide con las políticas gubernamentales para la zona.

2. Examen previo. Se trata de la primera evaluación del proyecto:

- evaluación de su factibilidad.

- evaluación de su pertinencia o utilidad.

- evaluación de nuestra capacidad de gestión para llevarlo a cabo.

- evaluación de la existencia de posibles donantes para el proyecto.

A. Demanda de más información. Si nos parece que el proyecto es viable será necesario recoger mucha más información para elaborarlo. Una propuesta inicial puede estar contenida en 5 o 10 páginas, pero no se puede elaborar un proyecto completo a partir de tan escasa información, será necesario ampliarla. Éste es el error más habitual de los proyectos que nos llegan al Banco de Proyectos: las ONGs que los proponen son incapaces después de ampliar la información.

- En la mayoría de los casos esa información se solicitará a la ONG que ha propuesto el proyecto. Éste es el procedimiento más habitual.

Pero en otras ocasiones:

- Se realizará una visita in situ a la zona del proyecto.

- Se pedirá apoyo técnico externo.

3. Diseño del proyecto (transparencia 28). Con toda la información necesaria podemos iniciar la tarea más laboriosa que es el diseño del proyecto. Según el método del Enfoque del Marco Lógico el diseño de proyectos se realiza en 7 etapas agrupadas en 2 fases diferentes:

- La primera de «análisis de la situación»:

1. Análisis de la participación.

2. Análisis de los problemas.

3. Análisis de los objetivos.

4. Análisis de opciones: estrategia.

- Y la segunda de «diseño del proyecto», propiamente dicho:

5. Identificación de elementos del proyecto.

6. Identificación de los factores externos (supuestos)

7. Selección de indicadores y de sus medios de verificación.

1. Dentro de la primera fase de «análisis de la situación», es fundamental el análisis de participación, es decir, conseguir una imagen global de los individuos, grupos, entidades e instituciones involucrados positiva o negativamente, directa o indirectamente, en el proyecto y conocer sus expectativas. Lo importante en esta fase es conocer las opiniones de todos los involucrados, conocer los grupos que pueden constitur un apoyo o un obstáculo y garantizar la participación de los beneficiarios en el proyecto.

2. La segunda etapa es el análisis de los problemas. Se trata de identificar los principales problemas presentes en la situación sobre la que el proyecto quiere intervenir y establecer relaciones causales entre ellos. Esto se suele hacer dibujando un «árbol de problemas», donde los problemas de la parte inferior son la causa de los situados en la parte superior. El árbol debe ser lo más completo posible. Al final se decide cuál es el problema focal.

3. En la tercera etapa, análisis de los objetivos, se trata de convertir el «árbol de problemas» en un «árbol de objetivos», es decir, formular una solución para cada uno de los problemas planteados y sustuir la relación causa-efecto entre ellos (A es causa de B) por la relación medio-fin (A es medio para conseguir B).

4. Una vez hemos dibujado esos dos árboles sobre la situación a la que nos enfrentamos, debemos elegir sobre qué aspecto concreto va a intervenir nuestro proyecto. Es poco probable que todos los objetivos deseables estén a nuestro alcance. Debemos realizar un análisis de las diferentes alternativas de actuación posible y establecer la estrategia de nuestro proyecto.

5. Empezamos entoces la segunda fase de «diseño del proyecto» propiamente dicho. La primera tarea es identificar los elementos del proyecto:

- el objetivo global: el objetivo a largo plazo al que quiere contribuir el proyecto.

- el objetivo específico: describe los efectos esperados para los beneficiarios directos, la situación que se espera que permanezca como consecuencia del proyecto.

- los resultados esperados:los anteriores objetivos están fuera del control directo del proyecto. Los resultados, en cambio, son las consecuencias concretas que el proyecto puede garantizar después de realizar sus actividades.

- las actividades: todas las acciones previstas para ser llevadas a cabo y que convertirán los recursos disponibles en los resultados planificados.

- los recursos o insumos: los medios financieros, materiales y humanos necesarios para llevar a cabo las actividades.

Estos elementos constituyen la base del proyecto pero es necesario completar la matriz del proyecto con dos elemento más.

6. Identificación de los factores externos o supuestos: analizar y prever las condiciones necesarias para el éxito del proyecto pero que se escapan al control de la gestión del proyecto.

7. Selección de indicadores de seguimiento y sus medios de verificación. Los indicadores nos sirven para medir el grado de realización alcanzado para lograr los resultados, el objetivo específico y el objetivo global. Será necesario además especificar los medios o fuentes de verificación de esos indicadores (transparencia 29).

4. Planificación detallada. Una vez finalizado el diseño del proyecto y comprobada su lógica interna, pasamos a diseñar su plan de ejecución:

- Plan detallado de ejecución: insumos necesarios, actividades arealizar y resultados esperados.

- Calendario de ejecución

- Presupuesto detallado

- Establecer el sistema de seguimiento.

B. Requisitos administrativos. El proyecto no está acabado todavía. Para que se convierta en un proyecto que pueda ser presentado ante posibles donantes para su financiación es necesario cumplir con algunos requisitos administrativos:

- El más importante es contar con el apoyo de las autoridades locales y, en la mayoría de los casos, nacionales del lugar donde se va a desarrollar el proyecto. Esto se expresa normalmente con una carta de apoyo.

- El otro requisito más frecuente es que exista un contrato anterior a la demanda de financiación entre los diferentes socios —gubernamentales y no gubernamentales— que participan en el proyecto.

5. Proyecto. Ahora sí que tenemos el proyecto acabado. Sólo nos queda por comprobar que la forma final que le demos está de acuerdo con los requisitos formales que exigen los diferentes donantes a los que pensamos solicitar financiación.

 

C. Lista de comprobación

Proponemos una lista de comprobación de los elementos básicos que debe contener un proyecto:

- Título.

- Breve descripción: sinopsis en 5 líneas: título, beneficiarios, objetivos, resultados y ubicación.

- Contexto:

Localización precisa.

Situación existente o contexto o problema que se quiere colaborar a resolver.

Historia del proyecto (promotor, estudios previos) y justificación.

Descripción de los beneficiarios.

- Datos del proponente.

- Datos de los otros socios o contraparte local.

- Marco lógico:

Objetivo global.

Objetivo específico.

Resultados previstos.

Actividades a llevar a cabo.

Recursos ecónomicos, materiales y humanos.

Indicadores y medios de verificación.

Factores externos (supuestos y riesgos).

Grupos beneficiarios.

Viabilidad posterior de la acción: propietarios, responsable, viabilidad económica, técnica, sociocultural, financiera y política.

Reproducción potencial.

- Descripción técnica detallada y calendario de la acción (cronograma).

- Resumen de 1 página: Situación existente, objetivos perseguidos, actividades proyectadas, recursos económicos, materiales, técnicos y humanos (local y expatriado, remuneración, régimen, tareas).

- Presupuesto: en un sola moneda por fuentes de financiación previstas (garantías y status público o privado) y por partidas generales, para toda la acción (desglose completo y anual, aparte).

Costes directos:

- Concepción: fase de identificacióin, preparación y elaboración (lista explicativa)

- Personal: local y expatriado

- Salarios: número, categorías profesionales, número de días y salario (incluidas cargas sociales y otros) por día, régimen laboral y tareas. (Excluido el personal de gastos generales: gestión, oficina, secretaría o similar).

- Valorización posible de gastos de personal.

- Asistencia externa: consultoría&servicios, proveedores y otros.

- Material duradero:

- Compra: terrenos, costes de construcciones (presupuesto o estimación de costes y croquis o plano), equipos, materiales, suministrosy su transporte. (Sometido siempre a amortización si tiene una duración superior al proyecto y teniendo en cuenta su tasa de utilización para el proyecto).

- Valorización justificada de bienes existentes (tierras, estructuras, equipos, materiales) si forman parte de la acción e información sobre ellas.

- Material consumible.

- Inflación e imprevistos.

Costes indirectos:

- Difusión y sensibilización.

- Evaluación.

- Gastos generales, administrativos y otros.

- Gastos por fases.

- Método previsto para el seguimiento del proyecto y los informes.

- Sistema previsto de evaluación final.

- Carta de interés y apoyo de la autoridad local y nacional.

- Contratos entre los socios que participan en el proyecto.

- Otra documentación administrativa exigida por los posibles donantes.

- Información sobre las ONGs u otros socios involucrados: identidad, estatutos, informe de actividades y financiero, organigarma, experiencias previas, vínculo contractual entre los socios, relación con los beneficiarios, etc.

- Curriculum vitae de los expertos involucrados.

 

 D. Ejemplos en acción

Aunque MED Forum sólo tiene tres años de vida y hoy es la presentación oficial de nuestro Banco de Proyectos, ya hemos realizado algunos proyectos.

1. El Mediterráneo hacia un desarrollo sostenible (transparencia 30). Se trata de una campaña de sensibilización ciudadana, llevado a cabo entre 1996 y 1997 en 7 ciudades tunecinas (Sousse, Hammamet, Tabarka, Zarzis) por la ONG EcoMediterrània (España) y la Association Tunissienne pour la Protection de la Nature et de l'Environnement (Túnez). Una exposición itinerante (transparencia 31) visitaba la ciudad y con esa excusa, la ONG local que nos servía de contraparte organizaba unos debates entre la población. Es un ejemplo de fortalecimiento de las pequeñas ONGs locales y de la sociedad civil. Aquellos debates sirvieron para que los ciudadanos se enfrentaran criticamente a la calidad medioambiental de sus ciudades y presentaran proyectos para mejorarla (transparencia 32). Fruto de esa actividad el Banco de Proyectos de MED Forum cuenta con unas cuantas propuestas de proyectos en Túnez que se hallan en fase de estudio.

2. MED Project «Ulixes 21». Por un turismo sostenible en el Mediterráneo (transparencia 33). Se trata de un proyecto realizado por cuatro ONGs de nuestra red de Francia, España y Marruecos: EcoMediterrània (España), CLAPE-LR (Francia), Association pour la Protection de l'Environnement de la Wilaya de Tétouan (Marruecos) y ASMAPE (Marruecos). Es un ejemplo típico del tipo de proyectos al que puede dar cobertura MED Forum. El hecho de pertenecer todas a nuestra red ha facilitado la realización de este proyecto de alcance regional. Ha consistido en varias actuaciones (transparencia 34):

- Exposición itinerante por varias ciudades de Francia, España y Marruecos (transparencia 35) sobre la necesidad de promover un turismo sostenible en el Mediterráneo.

- Campaña de sensibilización de los turistas en las zonas más frecuentadas: simpática encuesta "Buscamos al turista sostenible" (transparencia 36).

- Guía para gestores turísticos elaborada por especialistas (transparencia 37).

- Experiencia piloto de sensibilización de los turistas en sus países de origen (Francia, Alemania y Reino Unido) mediante folletos y una página web.

- Congreso Internacional Turismo sostenible en el Mediterráneo. La participación de la sociedad civil (Sant Feliu de Guíxols, 22-24 de octubre de 1998). Con la participación de expertos para la elaboración teórica de estrategias y con talleres de intercambio de experiencias y buenas prácticas de ONGs del Mediterráneo (transparencia 38, 39a y resto de 39 ).

3. Creación de una Cooperativa Agrícola Integrada en Argelia (transparencia 40). Es un proyecto que se encuentra todavía en sus inicios pero que puede ser un buen ejemplo de la confluencia de las preocupaciones medioambientales y las de desarrollo. Consiste en la creación de una cooperativa agrícola de jóvenes desempleados. Argelia, tradicional exportador de productos agrícolas en la actualidad depende en un 80% de las importaciones para su alimentación. Muchos terrenos agrícolas han sido abandonados y la tasa de paro, sobre todo entre la juventud aumenta (transparencia 41). Nuestra cooperativa pretende utilizar de nuevo esas tierras y combatir el paro con una explotación agrícola ecológica. El proyecto lo llevan a cabo EcoMediterrània (España) y el Mouvement Ecologique Algérien (MEA).

4. Campaña semáforo del Mediterráneo (transparencia 42). Se trata de una campaña de sensibilización y participación ciudadana. Mediante un juego y un cuestionario diseñado por MED Forum un grupo de personas (escolares, asociación de ciudadanos, etc.) realiza un mapa de la percepción que ellos tienen sobre el estado de conservación y de la calidad del medio ambiente de la zona del litoral mediterráneo donde habitan. Los participantes al final de la actividad valoran su entorno como rojo, ámbar o verde. De esta forma, al mismo tiempo que se obtienen datos sobre la percepción social que se tiene del propio entorno se sensibiliza y moviliza a la población sobre la necesidad de conservar el medio ambiente (transparencia 43). Este proyecto puede ser un ejemplo típico de los proyectos que puede diseñar MED Forum: proyectos propuestos y diseñados por la propia red con la intención de que tengan un impacto en toda la región.

Además de estos proyectos ya realizados o en marcha, hemos elaborado otros proyectos para los que todavía no tenemos confirmada su financiación.

5. Agua por la paz (transparencia 44). Es una campaña de formación y sensibilización entre la población palestina del Valle del Jordán y el sur de Cisjordania para mejorar la calidad y cantidad de los recursos hídricos y evitar su deterioro. Se trata de un proyecto del Palestinian Hydrology Group (PHG) de Palestina con la colaboración de EcoMediterrània (España) (transparencia 45) con el apoyo de MED Forum. En una zona tan conflictiva como el Medio Oriente, donde el agua se ha convertido ya en un factor estratégico, ésta es nuestra forma de colaborar desde la sociedad civil a la paz. El PHG ya realizó una campaña similar con mucho éxito en el norte de Cisjordania (transparencia 46). La población palestina tiene unos recursos hídricos muy escasos y ha empezado a utilizar la técnica de recogida de agua en cisternas pero desconoce las técnicas necesarias para mantener su calidad y otras técnicas para reutilizar las aguas residuales para regadío. El proyecto pretende formar a mujeres (responsables mayoritarias de las tareas agrícolas), agricultores y jóvenes escolares en estas técnicas.

6. Gestión participativa y rehabilitación de los agro-ecosistemas de los oasis (transparencia 47). Es un proyecto de la Association Nationale de Volontariat Touiza de Argelia para 5 oasis en la región del Touat (Adrar) para el que MED Forum está buscando financiación. Básicamente se trata de recuperar la gestión participativa tradicional de los recursos naturales. El sistema tradicional de obtención de agua en los oasis mediante foggaras (transparencia 48) ha sido abandonado a pesar de que es mucho más respetuoso con el medio ambiente que los nuevos sistemas de intensificación productiva. El proyecto pretende reforzar a las ONGs locales y a los grupos de agricultores para recuperar la antigua gestión colectiva de los recursos.

Estos son algunos ejemplos de las tareas que viene realizando el Banco de Proyectos de MED Forum. Ahora se trata que las ONGs nos hagáis llegar vuestras propuestas para convertir la «Cooperación Mediterránea» en una realidad.

 

4. Construir el concepto de «Cooperación Mediterránea»

El Programa «Cooperación Mediterránea» de MED Forum tiene, además de los dos servicios que acabamos de explicar —el servicio de información MED Info y el Banco de Proyectos— un tercer objetivo. Se trata de un objetivo menos tangible, más teórico, pero igualmente importante: construir el concepto de «Cooperación Mediterránea» (transparencia 49).

1. Reconstruir la «Mediteraneidad». Se trata en primer lugar de construir, o mejor reconstruir, la idea de «mediterraneidad». Como ya hemos dicho se cuestiona desde muchos puntos de vista la existencia del Mediterráneo como un todo o una unidad. Frente a esto las ONGs que nos dedicamos al desarrollo sostenible sabemos que desde el punto de vista ecológico, el Mediterráneo forma un todo.

2. Convertir la «ayuda» a la cooperación en «codesarrollo». Ya hemos apuntado las características que convierten a la cooperación al desarrollo sostenible en el Mediterráneio en algo diferente a la cooperación en cualquier otro ámbito geográfico. La idea básica es que en el Mediterráneo se da una interdependencia clara entre el norte y el sur a causa de la proximidad geográfica y por el hecho de compartir una misma eco-región. En el caso mediterráneo resulta, de ese modo, mucho más claro que los dos actores o polos presentes en cualquier cooperación resultan ambos beneficiados. Es muy patente que en el caso Mediterráneo conceptos como «ayuda» o «asistencia» deben ser superados en favor de la idea de «codesarrollo». En el Mediterráneo, más que en culaquier otro lugar del planeta la cooperación al desarrollo supone un beneficio mutuo.

3. La «Cooperación Mediterránea» es diferente. Estamos convencidos que la cooperación al desarrollo en el ámbito mediterráneo cuenta, como hermos visto, con unas características propias, específicas, diferentes, que hacen necesario que la idea genérica de lo que entendemos por cooperación al desarrollo sea matizada. Hemos de conseguir difundir esa «etiqueta», convertirla en un lugar común, en un tópico, una expresión que cuando sea utilizada todo el mundo sepa que nos estamos refiriendo a esa especial forma de entender la cooperación al desarrollo que exigen las peculiaridades del Mediterráneo. Como decía anteriormente, las ONGs del Mediterráneo debemos ser capaces de explicar que cuando pedimos dinero para proteger nuestros humedales o para recuperar antiguas técnicas de gestión del agua entre los agricultores, no estamos únicamente consiguiendo esos objetivos, sino que estamos construyendo un espacio geográfico de solidaridad único en el planeta.

Los posibles donantes de fondos para actividades de cooperación en el Mediterráneo deben conocer esa diferencia.

Norte y sur, oriente y occidente tienen su punto de encuentro en nuestro Mediterráneo. Si tenemos éxito en nuestra labor, estaremos consiguiendo que el Mediterráneo esté diciendo algo sobre cómo afrontar los retos de desarrollo humano en nuestro planeta y sobre cómo hacer posible la convivencia pacífica entre pueblos y culturas. Colaborar con nosotros, representantes de la sociedad civil de las cuatro orillas de nuestro mar, es unirse a un proyecto que cree que las cosas pueden cambiar.

Por eso quiero, para acabar, citar mi slogan preferido: una frase que se está convirtiendo entre la gente que me conoce en casi una broma porque con ella acabo todas mis intervenciones. Pero no se trata de un chiste, ni mucho menos, sino de una de mis creencias más fervientes (transparencia 50): «El Mediterráneo no es una frontera, es un puente». Muchas gracias

.

 

Javier Cisneros
Coordinador de Proyectos de Cooperación
MED Forum

 

Bibliografía:

Comisión de las Comunidades Europeas (1993) Manual: Gestión del ciclo de un proyecto. Enfoque integrado y marco lógico, ECC, Brussels.

Food and Agriculture Organisation of the United Nations (FAO) (1986) Basic Course on the Formulation and Appraisal of Technical Cooperation Projects, FAO, Rome.

Norwergian Development Agency (NORAD) (1993) The Logical Framework Approach (LFA): Handbook for Objectives-Oriented Planning, Oslo.

Norwergian Development Agency (NORAD) (1997) El Enfoque del Marco Lógico (EML): Manual para la planificación de proyectos orientada mediante objetivos, Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación (IUDC) and Fundación Centro Español de Estudios de América Latina (CEDEAL), Madrid.

Norwergian Development Agency (NORAD) (1997) Evaluación de proyectos de ayuda al desarrollo. Manual para evaluadores y gestores, Instituto Universitario de Desarrollo y Cooperación (IUDC) y Fundación Centro Español de Estudios de América Latina (CEDEAL), Madrid. (Norwergian original and english version too).

Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) (1995) Manual de la Ayuda al Desarrollo: Principios del CAD para una ayuda eficaz, OCDE and Mundi-Prensa, Madrid.

United Nations Development Programme (UNDP) (1989) Guidelines for Project Formulation and the Project Document Format, UNDP, New York.